domingo, 13 de febrero de 2011

Selección de Procedimientos de Prueba para Determinar la Resistencia al Corte de los Suelos en la Práctica - Arenas y Gravas.


Las arenas y gravas con coeficientes de permeabilidad mayor que 1O^-4 cm/seg, propiciarán en la mayor parte de las circunstancias, suficiente drenaje como para eliminar el exceso de presión de poro debido a la aplicación de las cargas de las zapatas, con la posible excepción de cargas transitorias como las debidas al viento o al sismo. Por lo tanto, la resistencia al esfuerzo cortante puede determinarse por la ecuación:



en la que p representa la presión normal total asociada a las cargas aplicadas, u es
simplemente la presión de poro debida a las condiciones del subterránea, y d es el angulo de friccion interna. El valor de d puede determinarse mediante pruebas drenadas del tipo S, pero usualmente es suficientemente seguro estimar su valor en la tabla 4. 1 , o en base a correlaciones con los resultados de pruebas de campo sencillas como la prueba de penetración estándar (art. 5.4). Cuando se trata de cargas instantáneas aplicadas sobre materiales sueltos, resulta prudente aumentar el factor de seguridad necesario.

Sin embargo, si los esfuerzos se aplican muy rápidamente y si la permeabilidad está comprendida dentro del intervalo de lO^-3 a 1º^-4 cm/seg, y especialmente, si la masa de arena nene grandes dimensiones, el esfuerzo puede inducir presiones de poro que no puedan disiparse con suficiente rapidez para mantener la resistencia al esfuerzo cortante correspondiente a la ec. 4.10. Si la arena es compacta, su resistencia puede aumentar temporalmente; entonces es una política conservadora usar el valor obtenido en la prueba S. Sin embargo, si está suelta, su resistencia puede reducirse temporalmente al valor de la prueba R. Puede realizarse una serie de pruebas R con presiones de cámara crecientes en muestras de arena cuya compacidad relativa reproduzca las condiciones del campo. La envolvente a los círculos de falla, en términos de esfuerzos totales, permite establecer la resistencia al esfuerzo cortante. Si se sujetan depósitos completamente sueltos de estos materiales a sacudidas bruscas o a sismos, pueden perder su resistencia al corte temporalmente. Se dice entonces que se licuan.