viernes, 11 de marzo de 2011

Exploración Geosísmica - Suelos.


Para la exploración sísmica se requiere: (1) equipo que produzca una onda elástica, como una
pequeña carga de explosivo y detonador o incluso, un marro para golpear una placa colocada en la superficie; (2) una serie de censores, o geófonos, colocados a intervalos a lo largo de una línea que parte del punto de origen de la onda; y (3) un mecanismo registrador de tiempo, como un oscilógrafo, para registrar el momento en que se origina la onda y el lapso de llegada a cada censor (fig. 5.14). Si la estratigrafía es sencilla, puede determinarse la profundidad de cada uno de los mantos con los datos obtenidos. Además, puede conocerse algo de la naturaleza de los estratos, analizando las velocidades con las que avanzan las ondas sísmicas a través de ellos. Sin embargo, en las áreas que no se hayan explorado antes, deberán hacerse uno o más sondeos para correlacionar los datos sísmicos con el perfil del suelo y de la roca. Los métodos sísmicos son especialmente útiles para determinar la profundidad a la que se encuentra la roca sana, sobreyacida por estratos blandos o sueltos. Cuando la roca sana está cubierta por boleo o roca fracturada, los datos sísmicos pueden dar una indicación algo mejor de la superficie de la roca sana, que la que puede obtenerse con sondeos. Por otra parte, la presencia de un material blando debajo de uno duro, no puede detectarse. La tabla 5.5 da las velocidades sísmicas típicas de varios materiales.


Figura 5.14 Diagrama Simplificado de una prueba de refracción sísmica (Según Moore, 1961)



Tabla 5.5  Velocidades Sísmicas Típicas de los Materiales Térreos.